Cabecera. Bibliotecario. Por Edgardo Civallero

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Notas bibliotecarias

Bibliotecas, Covid-19 y desinfección

Nota bibliotecaria 01


 

En estos tiempos de pandemia muchas bibliotecas —y muchos de sus usuarios— muestran una comprensible preocupación sobre la posibilidad de transmisión del virus a través de los elementos empleados en las salas de consulta y, en especial, de los libros prestados.

No es la primera vez que las bibliotecas son vistas como potenciales fuentes de contagio.

En agosto de 2019, el Smithsonian Magazine [1] recordaba, en su sección de Historia, la "Great Book Scare": un momento a fines del siglo XIX y principios del XX en los EE.UU. en el que el público creía a pie juntillas que el polvo de los libros podía transmitir enfermedades infecciosas como tuberculosis, viruela o fiebre escarlata. Sacar libros de la biblioteca era, pues, una actividad de alto riesgo.

Pero el artículo no proporciona más que datos anecdóticos sobre cómo proceder en esos casos. Y es que hasta el momento no se había documentado las medidas que tomaron las bibliotecas en el contexto de una pandemia con las características del Covid-19. En un artículo publicado el pasado marzo por el American Library Magazine [2] se recogieron las opiniones de algunos conservadores profesionales en relación a la limpieza de las colecciones. Y todos ellos están casi sin respuestas...

Al hecho de que, como queda dicho, se trata de una situación sin precedentes, se suma la dificultad de navegar a través de la evolución de las investigaciones médicas. Un estudio publicado en enero en el Journal of Hospital Infection [3] decía que los coronavirus podían sobrevivir sobre materiales como el papel unos 4-5 días. Pero los últimos informes del Instituto Nacional de Salud de los EE.UU. y un artículo en el New England Journal of Medicine [4] publicado solo unos días después del anterior hablan de 24 horas en cartón y 72 en plástico.

Los expertos, dentro de su falta de respuestas claras, coinciden en señalar que en este momento la mejor defensa es dar un paso atrás y dejar que el tiempo actúe como desinfectante. Recomiendan, pues, el aislamiento por un mínimo de 24 horas y hasta 14 días como una de las mejores medidas de profilaxis.

En relación al uso de desinfectantes para limpiar los materiales bibliotecarios, el Northeast Document Conservation Center ha salido al paso de rumores y consejos inexpertos para dejar claro un número de ideas básicas. En principio, la institución recomienda una cuarentena de 72 horas como la medida más segura y efectiva de desinfección. Tal acción debería bastar tanto para artículos en papel y cartón como para elementos forrados en plástico, CDs y DVDs. Agrega que el personal bibliotecario debe llevar guantes siempre que maneje materiales sospechosos de contaminación; tras quitarse los guantes, se deben seguir las normas de aseo recomendadas internacionalmente. El NDCC añade que si no hay un espacio en la biblioteca que pueda usarse para la cuarentena, los documentos y materiales se pueden meter en bolsas de residuos por 72 horas.

No hay que desinfectar ningún ítem a no ser que se esté asesorado previamente por un conservador profesional. El uso de desinfectantes líquidos, productos fuertes o solventes es dañino y no se recomienda; puede limpiarse una cubierta dura con lisol, alcohol o cloro, pero el resto del libro continuará contaminado...

Tampoco se recomienda el uso de rayos UV. Estos últimos, además de ser potencialmente dañinos, pueden llevar a confusión: se necesitan al menos 40 minutos de exposición para matar bacterias, y el proceso no siempre desinfecta lugares ocultos.

Otros profesionales de la conservación recomiendan la limpieza profesional de superficies (mesas, estantes, puertas, sillas), y extremar las medidas de higiene dentro de la biblioteca.

Para evitar que siga sin haber documentación sobre cómo actuar en una pandemia, bibliotecas y archivos están documentando sus tareas [5]. Para que las bibliotecas no vuelvan nunca a ser un "great scare".

 

Notas

[1] Hayes, Joseph (2019). When the Public Feared That Library Books Could Spread Deadly Diseases. Smithsonian Magazine, Aug.23. [En línea].

[2] Ewen, Lara (2020). How to Sanitize Collections in a Pandemic. American Libraries Magazine, Mar.27. [En línea].

[3] Kampf, G. et al. (2020). Persistence of coronaviruses on inanimate surfaces and their inactivation with biocidal agents. The Journal of Hospital Infection, 104 (3), Mar.01, pp, 246-251. [En línea].

[4] Doremalen, Neeltje van et. al. (2020). Aerosol and Surface Stability of SARS-CoV-2 as Compared with SARS-CoV-1. The New England Journal of Medicine, Mar.17. [En línea].

[5] Dixon, Jennifer A. (2020). Documenting the Pandemic: Libraries Launch COVID-19 Archival Projects Library Journal, Apr.28. [En línea].

 

[Entrada perteneciente a la serie Notas bibliotecarias].

 

Acerca de la entrada

Texto: Edgardo Civallero.

Fecha de publicación: 30.04.2020.

Foto: "Covid-19", de Medscape (enlace).

 


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