Cabecera. Bibliotecario. Por Edgardo Civallero

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Notas bibliotecarias

Herramientas para investigadores (II). ¿Menos Mendeley, más Zotero?

Nota bibliotecaria 02


 

Robert K. Merlon, uno de los primeros sociólogos en estudiar la producción de conocimiento científico, anotó en 1942 que toda ciencia sigue una serie de normas (las famosas CUDO). La primera de ellas es el comunalismo: el libre intercambio y la propiedad comunitaria de las ideas. Sin seguir esa regla, los científicos no podrían construir conocimiento usando como base el trabajo de sus predecesores y pares. Si bien es una afirmación que pude pecar de idealista, lo cierto es que la ciencia es un emprendimiento social. Si tal emprendimiento cae bajo el control de una organización que sólo busca beneficios, se corre el riesgo de perder algo fundamental en el ámbito científico. El conocimiento no debe acabar tras paywalls, especialmente cuando muy poco del dinero recaudado se destina a apoyar investigaciones o nuevos avances.

El hecho de que determinada información pudiera acabar en manos de una empresa fue uno de los motivos para el desplome de la popularidad de Mendeley.

Fundada en 2008 por tres investigadores estadounidenses, Mendeley ofrece uno de los gestores de referencias más conocidos del mercado [1]. Además proporciona un servicio de almacenamiento en la nube, y otro que permite conectarse a grupos de colegas e intercambiar artículos académicos. Resulta una suerte de combinación curiosa entre Evernote y Facebook: ayuda a los investigadores a organizar sus artículos, a anotarlos y a compartirlos con otros.

Esa capacidad para compartir contenidos hizo que Mendeley se convirtiera, muy pronto, en un icono para los científicos rebeldes: un espacio en el que saltarse las murallas levantadas por las empresas traficantes de conocimiento. Tal faceta "disruptiva" terminó siendo vista como una amenaza para los magnates del comercio de publicaciones académicas; una muy similar a la que en su momento planteó Napster a la industria musical. Lo que se vendía como fair use entre peers fue visto por las compañías editoriales como una flagrante violación de copyright. De hecho, en 2013, Elsevier obligó a Mendeley a quitar sus títulos de su base de datos.

Elsevier es otro icono: el de la infamia en el terreno del mercadeo con el acceso al conocimiento estratégico. Es una compañía que hace dinero controlando la distribución del saber: se beneficia de la información producida libremente por profesionales y académicos de todo tipo, y de las suscripciones que vende a bibliotecas por un servicio que, a estas alturas, ya resulta innecesario. Junto con Springer y Macmillan, es una de las compañías que manejan la mayor parte del negocio.

Sus precios exorbitantes, sus ganancias [2], los tratos completamente desequilibrados e injustos planteados a grandes sistemas bibliotecarios, sus problemas con la publicidad [3], los litigios contra sus usuarios sobre bases ambiguas, y su apoyo a aquellas medidas políticas orientadas a restringir el libre intercambio de información [4] (y su combate a aquellas que buscaban abrirlas, incluyendo juicios a bibliotecas por "préstamo excesivo"), le han ganado el rechazo de buena parte de la comunidad académica internacional. Basta consultar, como muestra, el manifiesto The Cost of Knowledge [5].

En 2014, Elsevier compró Mendeley. El gigante aplastó así la amenaza y destrozó un símbolo del acceso abierto y el intercambio libre.

Tras la adquisición, muchos usuarios de Mendeley vieron su plataforma totalmente cooptada y fueron abandonándola [6]. Argumentaron que, si se quedaban, sus datos no harían más que alimentar el esquema de Elsevier de hacer publicidad y ofertar "ciencia cerrada". No se equivocaban. En la actualidad, y gracias a Mendeley, la compañía puede absorber información personal, un listado de todas las publicaciones almacenadas, todos los comentarios dejados en grupos, todos los datos de tráfico y comunicación, los datos de aplicaciones externas (por ejemplo, Facebook), y los datos de uso (incluyendo las páginas que se visitan y el tiempo de la visita, los artículos preferidos, accedidos y descargados, y los artículos subidos, junto a información interna de esos textos, como abstracts, palabras clave o referencias).

En la actualidad, Mendeley continúa siendo un gestor de referencias con almacenamiento en la nube, y una suerte de red social. Sigue siendo utilizado porque, como red, ofrece mejores oportunidades que la competencia (p.ej. Google Scholar o LinkedIn). Su comunidad de investigadores suele estar realmente interesada en los trabajos de sus colegas: es un contexto de colaboración en el que los artículos se leen y se citan. Sin embargo, una buena combinación de ResearchGate, ORCiD, LinkedIn y alguna plataforma de acceso abierto (como la argentina Acta Académica) puede dar resultados similares sin los conflictos éticos asociados a este caso. Aunque una opción que ha ido ganando fuerza a lo largo del tiempo es Zotero.

Se trata de un gestor de referencias similar a Mendeley, pero de código abierto y no-propietario. Es capaz de generar bibliografías, listas de referencias y otros soportes similares de excelente calidad, y funciona asimismo como red social y como espacio de intercambio de publicaciones en grupos temáticos y académicos. Lamentablemente, la comunidad de Zotero es, de momento, mucho más débil que la de Mendeley, aunque va creciendo progresivamente.

La decisión entre Mendeley o Zotero (o ninguna de las dos, o las dos...) queda en manos de los investigadores. Muchos evaluarán los beneficios de trabajar en comunidades ricas y ya asentadas; otros darán prioridad a sus conflictos éticos. El menú está servido. El debate también.

 

Lo básico

En Mendeley: crear la cuenta (www.mendeley.com) con el perfil básico (campo de estudio, status académico), descargar e instalar la versión de escritorio del software (aunque eso es opcional, pero facilita las cosas), agregar referencias (manual o automáticamente), buscar colegas para seguir, unirse a grupos de interés, exportar los contenidos en formato BibTex, y consultar las Readership Statistics.

En Zotero: crear la cuenta (www.zotero.com) con el perfil básico, y subir las referencias (manualmente, o utilizando un archivo BibTex), buscar colegas para seguir, y unirse a grupos de interés.

 

Notas

[1] Los gestores de referencias o "softwares de citas" comenzaron a usarse en los 80 para organizar artículos y generar bibliografías. Con los años, a esos programas se les agregaron herramientas similares a las redes sociales, y mecanismos de gestión de pdfs. Hoy en día los gestores más usados son EndNote (1988, hoy parte de Web of Science), RefWorks (2001), Zotero (2006) y Mendeley.

[2] Para 2014, Elsevier declaró un beneficio de 1.100 millones de unas entradas de 2.000 millones (Heppler, 2011).

[3] Entre 2000 y 2005, Elsevier publicó media docena de títulos que parecían contener artículos académicos pero que en realidad eran publicidad de farmacéuticas (Grant, 2009).

[4] Elsevier hizo lobby contra el acceso abierto a través del Research Works Act (Banks, 2012).

[5] The Cost of Knowledge fue lanzado el 22 de enero de 2012 (http://thecostofknowledge.com/).

[6] Algo similar ocurrió con SSRN (el mayor repositorio de artículos pre-print para acceso abierto) en 2016 (Gordon, 2016).

 

Referencias

Aimrtha, Tina (2015). The Open Publishing Revolution, Now Behind A Billion-Dollar Paywall. Fast Company, April 17. [En línea].

Banks David (2012). The Research Works Act aims to kill open-access journals. Cyborgology (The Society Pages), January 11. [En línea].

Banks, David (2013). The Mendeley Dilemma. Cyborgology (The Society Pages), January 22. [En línea].

Dobbs, David (2013). When the rebel alliance sells out. The New Yorker, April 12. [En línea].

Gordon, Gregg (2016). SSRN—the leading social science and humanities repository and online community—joins Elsevier. Elsevier Connect, May 17. [En línea].

Gowder, Paul (2018). SSRN has been captured by the enemy of open knowledge. Medium, May 17. [En línea].

Grant, Bob (2009). Elsevier published 6 fake journals. The Scientist, May 6. [En línea].

Heppler, Jason A. (2011). Of goats and headaches. The Economist, May 26th. [En línea].

HMI (2018). Elsevier’s the Worst, but I’ve been using Mendeley. Privacy & Ethics vs. Ease of Use, or the Journey Back to Zotero. Medium, January 20. [En línea].

Ivey, Camille; Crum, Janet (2018).Choosing the Right Citation Management Tool: Endnote, Mendeley, Refworks, or Zotero. Journal of the Medical Library Association, 106 (3). [En línea].

 

[Entrada perteneciente a la serie Notas bibliotecarias].

 

Acerca de la entrada

Texto: Edgardo Civallero.

Fecha de publicación: 31.07.2020.

Foto: Mendeley, de Wikipedia (enlace).

El texto está publicado como pre-print en Acta Academica.

 



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