Cabecera. Bibliotecario. Por Edgardo Civallero

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Un tratado sobre gatos

Tamra maew

Un tratado sobre gatos


 

Trato de comenzar a teclear, pero uno de los dos gatos que habitan esta casa, el negro, se acaba de sentar encima de mi improvisado escritorio, justo junto a mi laptop, y no me permite trabajar. Me mira con sus ojazos verdes, que hablan sin necesidad alguna de pronunciar una palabra y, por si sus intenciones y deseos no hubieran quedado lo suficientemente claros para este humano, maúlla suavecito y arranca luego con un ronroneo insistente.

Resulta imposible ignorarlo. Y, para alguien que ha vivido toda su vida con estos particulares felinos, como es mi caso, es imposible resistirse.

Los gatos nos han producido una profunda fascinación a lo largo de toda nuestra historia como especie. Los vestigios del pasado —egipcios, romanos, celtas, africanos, japoneses...— señalan claramente que no somos los primeros en rendirnos a sus encantos. O en temerlos.

Entre tales vestigios se cuentan los tamra maew, unos textos de los cuales el más conocido probablemente sea el que ha sido digitalizado hace unos pocos años por la World Digital Library.

Este texto al que me refiero es un manuscrito tailandés que fue donado en noviembre de 2011 a la British Library por la esposa de un viejo bibliófilo del Reino Unido. El documento quedó catalogado en esa biblioteca como "Or 16797"; a falta de un título oficial, fue bautizado como Treatise on cats. "Tratado sobre gatos".

Formalmente, se trata de un samut khoi: un antiguo tipo documental tailandés que consistía en una tira de papel de morera plegada en acordeón. En este caso se trata de una lámina de color crema cuyos pliegues crean 12 folios alargados, que se despliegan verticalmente. Cada uno de ellos incluye dos pinturas de gatos acompañadas por breves explicaciones, apuntadas utilizando los curvilíneos trazos del alfabeto thai.

Si bien, como ocurre con muchos otros manuscritos de la zona, el documento no hace ninguna mención a su autor o a su ilustrador ni incluye una fecha de producción, se calcula que fue creado en algún momento del siglo XIX en el antiguo reino de Siam, hoy Tailandia.


Un tratado sobre gatos

Los dibujos describen gráficamente los distintos tipos de felinos conocidos para entonces en Siam. Y las notas explican, de forma breve y concisa, los principales rasgos físicos de los animales, y los efectos que cada variedad tiene para su dueño. Pues en aquella parte del mundo se creía que ciertos tipos de gatos podían traer buena suerte, prosperidad o salud a su poseedor, mientras que otros eran portadores de mala fortuna y, en consecuencia, debían evitarse.


Un tratado sobre gatos

En toda Asia sudoriental, pero especialmente en Siam, se produjeron numerosos tratados que versaban sobre aquellos animales que desempeñaban roles importantes en la corte o en los monasterios budistas. Los más importantes, sin lugar a dudas, eran los elefantes albinos; tras ellos iban los caballos y los gatos.

Según señala la tradición, durante el periodo Ayutthaya (1351-1767) comenzaron a redactarse los tamra maew o "tratados de gatos", manuscritos ilustrados en los que se compilaban los rasgos felinos y sus virtudes o falencias. Los libros que han sobrevivido hasta hoy (únicamente los del periodo Bangkok, desde 1782 en adelante) incluyen hasta 22 tipos de gatos auspiciosos, cada uno con un nombre y una serie de características bien definidas.


Un tratado sobre gatos

Entre ellos se contaban el Ninlarat (Zafiro oscuro), completamente negro; el Wilat (Belleza), de cuerpo negro con bandas blancas y ojos verdes; el Thong Daeng (Cobre), de color cobrizo, que espantaba toda malevolencia; el Kao Taem (Nueve puntos), blanco con nueve manchas negros circulares; o el Maaleht (Flor), color gris nube y ojos del color del rocío sobre un loto...

Buena parte de la magia y del misterio asociados a esos animales desaparecieron cuando las potencias occidentales comenzaron a sacar gatos de Siam a fines del siglo XIX y a criarlos fuera. De las viejas razas y creencias solo quedan las memorias apuntadas en los pocos tamra maew que lograron sobrevivir al paso del tiempo y los saqueos colonizadores.

El Ninlarat o "Zafiro oscuro" que me impedía escribir hasta hace un rato ya dormita plácidamente sobre mis rodillas. Lo dejaré donde está un rato más, mientras lo escucho ronronear. Al fin y al cabo, acabo de averiguar que, según los antiguos siameses, los gatos totalmente negros son portadores de buena fortuna.

 

Referencias

Treatise on cats. World Digital Library [En línea].

Treatise on cats. British Library [En línea].

Clutterbuck, Martin (2008). Auspicious Cats. Inventory, 30 [En línea].

 

Acerca de la entrada

Texto: Edgardo Civallero.

Fecha de publicación: 21.04.2020.

Fotos: Treatise on cats. En World Digital Library [enlace].

 


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